Darío Contreras Cruzado

Dario ContreraDarío Contreras Cruzado. nació en Santo Domingo el 27 de noviembre de 1879, egresó en 1900 con el título de Licenciado en Ciencias y Letras del Instituto Profesional de Santo Domingo.

En 1909, Junto a Evangelina Rodríguez Perozo obtiene el exécuator de médico. Casado con Juana Antonia Castillo tienen su primogénita: Hilma Contreras Castillo nacida el 8 de diciembre de 1913 en San Francisco de Macorís.

En 1914 Darío Contreras obtiene una beca del gobierno dominicano y viaja a Francia a estudiar medicina en la Universidad de París donde obtiene el doctorado en medicina especializada en cirugía.

Sus profesores fueron Casset, Manon y Fauret.

Junto a Evangelina Rodríguez Perozo integra la lista de los dominicanos que obtienen la especialización de medicina en la Sorbona de París.

En 1915 la familia Contreras Castillo se establece en la ciudad de Cabourg en Normandía. Hasta 1920, en que regresan a Santo Domingo viven en Francia y por tanto Hilma Contreras será alfabetizada en francés. A su regreso al país se instalan en la ciudad de Santiago donde el Dr. Contreras ejercería como médico cirujano. Ese mismo año Hilma ingresa al colegio de la señorita Ercilia Pepín.

En 1925 su padre la lleva a París a estudiar y es acompañada por la educadora Ercilia Pepín. Ingresa al exclusivo colegio Víctor Dury en Versalles.

En ese colegio será su condiscípula y amiga Colette de Jouvenel, hija de Gabrielle Sidonie Colette. En 1927 va a vivir a París junto a su madre y sus hermanos Darío Eugenio, Moisés Bienvenido, César Manuel y Rosa Julia. En 1928 ingresa a la Sorbona de París donde se diplomó en Estudios de Francés Avanzado.

En 1931 viajan extensamente con su madre y sus hermanos por España, recorriendo el norte, San Sebastián, Barcelona y Palma de Mallorca.

En 1932 se matricula en en Instituto Arqueológico de París.

En 1933 después del divorcio de sus padres regresa a San Francisco de Macorís. Comienza a escribir una novela autobiográfica: “Pueblo chiquito”.

Se margina y rehúsa firmar la carta en la cual el senador Mario Fermín Cabral proponía homenajear a Trujillo, dándole su nombre a a la ciudad capital.

En 1937 regresa su madre y hermanos desde París para instalarse en Santo Domingo. Ella escribe con el seudónimo de Silvia Hilcon y Juan Bosch a quien le ha enviado el cuento “Tardes de cristal” le responde que no importa si es bella, tullida, negra, blanca, es sin lugar a dudas una gran narradora.